Exposiciones
realizadas en el Taller Francisco Limón
Gerard Drouot

Grabado La Sainte Victoire

Gerar Drouot (Savannakahet, Laos 1948)
Gerard Drouot trabajó durante veintidós años con S. W. Hayter (1901-1988) y actualmente continúa trabajando en el taller Contrepoint, nombre que toma el taller 17 a la muerte de Hayter, es por lo tanto uno de los artistas más cercanos al taller 17, y contaremos con una exposición en la Galería Alejandro Santiago que se inaugurará el 14 de Diciembre en la ciudad de Oaxaca así como con una exhibición de la técnica Hayter o roll-up la cual consiste en obtener un grabado en color en un solo pasaje por la prensa con una sola placa; esto se logra mediante un juego de rodillos duros y blandos y en base a la densidad de aceite en las tintas.
Esta demostración tendrá lugar en los talleres de la Huella Gráfica en coordinación con el taller Francisco Limón y se llevará a cabo entre el 5 y 20 de Diciembre.
S W. Hayter nació en Gran Bretaña. Hacia 1926 se instala en París donde funda su taller 17, el cual se convierte en uno de los centros creativos más importantes del siglo XX y uno de los más activos del movimiento surrealista donde se concentraron artistas como Joan Miró, Alberto Giacometti, Marx Ernst, Marc Shagal, etc.
Con la llegada de la Segunda Guerra Mundial, comienza una nueva etapa en Nueva York donde instala su taller en la época de los cuarentas. En 1950 regresa a Francia y vuelve a poner en marcha su taller parisino en donde encuentra artistas como Corneille, Alleshinski, etc. y en el cual trabaja hasta su muerte.

Manuela Ferré

Litografías de Manuela Ferré

MANUELA FERRÉ
Nace en Mónaco en 1978, Manuela Ferré comienza desde los catorce anos sus estudios de arte en Italia en el Instituto de Arte de Duccio Di Boninsegna de Siena, se inscribe después en la escuela de artes de Carrara, ciudad famosa por sus canteras de mármol.
En 2011 continua sus estudios de grabado en la Escuela Superior de Artes de Bruselas.
Desde el 2004 comparte su vida entre París y la Toscana –entre la ciudad y el campo- dos atmosferas en donde ella encuentra la inspiración para realizar sus esculturas.
En 2006 emprende un trabajo sobre la memoria empezando con su serie Porteurs incrustando al interior de resinas mascaras-autorretratos, recuerdos de su infancia como flores, fotos, dibujos, cartas, etc. que se funden en la materia en un solo proyecto, con el título evocador de Mnemonica al que ella tiene particular aprecio, ella seguirá este proyecto en los anos siguientes en el formato de instalaciones. Paralelamente produce una obra introspectiva en donde se mezclan esculturas , grabados y litografías.
Ella utiliza fundamentalmente la litografía para realizar una serie de dibujos que complementara con la escultura consagradas a la lapidación, tema al cual es particularmente sensible y el cual comienza a abordar a partir del 2002 con su escultura Saphya nombre de la joven mujer Nigeriana condenada a la lapidación y finalmente perdonada debido a las protestas de la comunidad internacional.
Siempre en la búsqueda de la adecuación entre los sujetos tratados y los soportes utilizados ella ha escogido la litografía para abordar el tema de la lapidación, en este caso utilizando la piedra como un medio para hacer escuchar la voz de las victimas, irónicamente la piedra se sirve en la lapidación como arma para torturar y matar.
Emanuela ha participado en numerosas exposiciones desde 1996 en Italia, Francia, Bélgica y Japón. En 2005 recibe el premio Georges Coulon otorgado por el instituto de Bellas Artes de Francia.
En esta ocasión el taller Francisco Limón presenta siete litografías de Manuela Ferre realizadas en Paris en el taller Clot, Bramsen & Georges

Sabino López

Cuestión de estilo

En el mundo de la reflexión sobre el arte, en el campo de las indagaciones estéticas, resulta peculiarmente arriesgado separar la obra de arte de su autor, trazar una línea que divida entre la voluntad del arte en sí, y los rasgos que construyen el carácter del personaje. Es hasta doloroso, en fin, abordar el estudio de una pieza de arte desde una óptica puramente metafísica, y olvidarnos de las manías y obsesiones que suelen componer la biografía de un artista.En el caso de Sabino López Aquino y sus obras, tal separación es ociosa por imposible. Eso ya está demostrado. Se trata de una cuestión de estilo.
Podríamos afirmar entonces que Sabino ha regresado al grabado a través de un largo periplo conducido por su versatilidad técnica, y que sigue siendo un eterno nómada en corto: del Istmo al Valle y de regreso. Y que en el ámbito de la bohemia, todavía se otorgan postgrados.
Podríamos agregar que las piezas de Gráfica reciente en el taller de Francisco Limón, mediante texturas arenosas y un atrevido manejo del color, exhiben esa intuición de la naturaleza propia del más puro arte oaxaqueño. Y que tal intuición lleva a las figuras de este bestiario hasta los lindes de un tropical expresionismo.
Pero eso no basta. Para explicarnos el efecto explosivo y lúdico de estas imágenes, hay que cerrar la herida abierta por la separación vida-obra. Para recuperar la esencia original, lo que Walter Benjamin llamó “el aura” de la obra, sólo hay un camino a seguir: el concepto de estilo como modo de entender la práctica del arte. Cuando el asunto se torna personal. Más allá de tradiciones y técnicas, las personalidades se adhieren a las sinergias del arte, haciéndolas inconfundibles. Los estilos contarán la historia del arte.
Y a Sabino López Aquino, lo que le sobra es estilo. Lo lleva puesto. Esta amable zoología nos muestra, en sí misma, la naturaleza exhuberante del carácter.
Fernando Lobo

Estampas

Estampas

Hace 20 años, cuando toqué la puerta en el 10 de la rue Didot, en el célebre Taller 17 de S.W. Hayter, nunca imaginé que tendría a mi cargo la dirección de un taller de grabado; claro que para que esta idea madurara, tuvieron que pasar muchas cosas. Primero, ganar el puesto de asistente del director y luego del taller, con sus consabidas responsabilidades, el duro aprendizaje de convivencia y exigencia de algunos artistas, pero también los momentos de camaradería y amistad que son parte del trabajo en grupo. Pasé algunos años con mi amigo Gérard Drouot soñando como haríamos un taller juntos, de cómo sería, y en dónde; muchos años después, cuando vivía en Tailandia, empecé el proyecto que culminaría de una forma inesperada; y aunque surgen nuevas posibilidades para realizar el viejo proyecto de un taller independiente y profesional en Bangkok, Oaxaca me ha dado un sitio para recibir artistas y trabajar con ellos en el clima de un espacio independiente. Hubo un periodo entre estos dos recuerdos en el que incursioné en la escultura en metal, por conducto de mi amigo Juan Luis Buñuel, con el que aprendí también a compartir cenas, trabajo y empezamos a hacer gráfica nuevamente en el taller del grabador danés Torben Bo Halbirk, luego conocí a otro danés con el que comenzaría un encuentro de trabajo y amistad que hasta ahora continúa, como el que había vislumbrado con mi amigo Gérard años atrás. Este “otro danés” eran en realidad dos, Peter y Christian Bramsen. Llegué al taller Clot, Bramsen & Georges en un periodo especialmente difícil en lo personal, pasaron muchas cosas, me divorcié y conocí a mi actual mujer, Laurence, me mudé de mi querido barrio XIV y conocí la litografía, luego, nos mudamos a Tailandia.
Hace seis años regresamos a México, nos instalamos en Oaxaca ya con una idea más clara y con la experiencia de haber trabajado en el extranjero en condiciones diversas, así que de inmediato acepté la propuesta de Demián Flores para crear un taller de gráfica, el TAGA (Taller Gráfica Actual). Más tarde con Alejandro y Lucio Santiago creamos La Huella Gráfica y con Esteban Chapital un taller-galería, en donde las personas pasaban a la galería y podían observar la impresión de una estampa in situ.Era el momento de crear mi propio espacio, hace un año y medio que trabajo junto con los artistas que conocí acá y con otros que conocí en el extranjero, con jóvenes atraídos por la vida cultural de Oaxaca y con maestros instalados en México desde hace años.Este catálogo representa la muestra diversa de artistas reunidos en torno a un taller y a un proyecto en común: la creación de estampas para acercarse a los demás.

Francisco Limón Verano 2013, Oaxaca

Kimi y Quique

Quique + Kime

Quique + Kimi
Santiago y Enrique llegaron a mi taller como llegan todos los amigos, a ver como hacíamos grabados, a platicar, a estar presentes, y poco a poco empezaron a rayonear o colorear algunas pruebas de otros artistas, a tener ganas de hacer algunas pruebas, monotipias, etc. Y, de pronto, nos dimos cuenta que ya había material para una muestra. Los últimos grabados están hachos fundamentalmente al azúcar y al aguafuerte.
Fue una coincidencia o no, pero más o menos vinieron al mismo tiempo, y los temas de sus dibujos se relacionaban; todo esto, aunado a la idea de experimentar y el hecho que los no artistas trabajan quizás con menos prejuicios a la hora de crear, pero con más reticencia a lo hora de mostrar, me llevó a sugerirles la muestra que ahora exponen y de la cual me siento profundamente orgulloso.
Francisco Limón

Mas + Caras

Más+Caras

Radhamés Mejía ha conservado y probablemente seguirá manteniendo la estética de estilización del rostro a través de la máscara. Expresión fija, pero no desprovista de expresividad y de la vida, gracias a los ojos y a la boca. Los protagonistas de esa pantomima plástica miran, sonríen, gritan...
Una mano, mejor dicho un guante, otra máscara, puede reforzar la animación de la imagen.
La fascinación que provocan los rostros de Radhamés Mejía, duplicados no sólo en “Símbolos y sus dobles” sino ya anteriormente proviene de la ejecución cuidadosísima, del diseño meticuloso, del colorido “fauve” aplicado a lo contemporáneo, al hormigueo de los signos adyacentes, si pensamos en dibujos y pinturas. Una misma “hipnosis” se repite en la contemplación de las esculturas, por supuestos inscritas en el concepto ampliado de lo escultórico, requiriendo que giremos a su alrededor en una especie de lenta danza ritual de la mirada.

Marianne de Tolentino crítica y curadora de arte.

Mascaras negras, rojas, amarillas
Enmascaran los llantos y las rizas,
Mascaras de pena, disgustos y alegría,
Asustando la muerte, encendiendo la vida,
Máscaras, carnaval tirando duendes y vejigas,
Por un malecón de carcajadas burlas y sonrisas,
Mascaras fiestas de papel en una ironía,
Que envuelve los rostros en toda su anatomía,
Hoy, máscaras que agitan
El embrujo y la malicia del diablo Mejía

Delia Blanco
Antropóloga del arte
Poeta enmascarada